
Seguidamente la argumentación del Cantar consiste en contemplar cómo el Cid guardarespeto a Alfonso VI y desde su destierro no presta sus servicios a otro Señor. Realiza gestas para granjearse nuevamente el aprecio de su monarca y llega, incluso, hasta Valencia que conquista en 1094, además de otras proezas. Envía a su rey misivas y testimonios que acreditan su sumisión al soberano.
Finalmente, y como colofón a su vasallaje, el Cid es reconocido por Alfonso VI como persona fiel y héroe, después de que los Infantes de Carrión, Fernando y Diego González, que contrajeron matrimonio con las hijas del Cidhumillaron a sus hijas mediante el castigo corporal, azotándolas y a continuación las dejaron maltrechas en el robledal de Corpes. Al parecer estos personajes eran de sentimientos poco edificantes, recelosos y faltos de escrúpulos. El Cid solicita la intervención del rey que celebra cortes en Toledo y se toma la decisión de que el tema se zanje en un duelo en el que los adeptos al Cid vencen a los Infantes.El contenido de ese pasaje es recogido en el Poema: “ Cantar de la Afrenta de Corpes”dividido en tres apartados: I La Afrenta. II La Vindicación del Cid. III Honra y Gloria del Cid.
Alfonso VI29 fue designado por su padre, Fernando I El Magno heredero de la monarquía leonesa, mientras que su hermano Sancho II heredó el reino de Castilla, que se consideraba en aquel momento el mas relevante, de ahí la disputa que se produjo entre ambos soberanos cuando Fernando I otorgó a Alfonso el privilegio de tomar Toledo y recaudar los tributos de esa ciudad, símbolo de la dignidad imperial. Sancho se consideró vejado por esa decisión que estimaba que atentaba contra sus derechos dinásticos castellanos y se enfrentó a Alfonso en dos batallas que perdió este último en las riberas del Pisuerga y en Golpojera, respectivamente. El Cid intervino con las tropas de Sancho en esta última confrontación y cuando estaba el rey castellano a punto de ajusticiar a su hermano intercediópara salvar sus vidas su hermana Urraca que logró que Alfonso fuera desterrado a Toledo. Sus otros hermanos habían heredado García: Galicia y doña Urraca y Elvira las posesiones de Zamora y Toro, respectivamente. García se refugió en Sevilla y Elvira dejó Toro, siendo la única que aguantó las embestidas de Sancho y el Cid en Zamora doña Urraca.
Sancho fue víctima de un asesinato parece ser que por un zamorano auspiciado por Alfonso I de León y doña Urraca, sospechosos ambos de haber ordenado perpetrar la muerte de su hermano. Los castellanos recelosos ante el fallecimiento de su reyobligaron a que Alfonso en la iglesia de Santa Gadea, en Burgos, en el año 1072 prestara juramento solemne de que no había formado parte bajo ningún concepto en el dicho asesinato, antes de que Alfonso tomara posesión del reino de Castilla. Este juramento parece que fue uno de los motivos por losel monarca ordenó que el Cid fuera desterrado, ya que Rodrigo como Alférez Mayor de Castilla fue el que tuvo que exigir al soberano leonés ese juramento.
En cuanto a la figura del Cid cabe reseñar que el burgalés Rodrigo30 entró pronto al servicio de las milicias del entonces aún infante Sancho con quien compartió sus andanzas de joven y tempranamente fue reconocido por su valor y arrojo con hazañas bélicas que suscitaron la admiración de sus partidarios, el infante y sus propios enemigos. En el sitio de Graus en donde Sancho apoyó al musulmán al-Muctadir de Zaragoza en contra de Ramiro I de Aragón fue calificado Rodrigo como “El Cid”, apelativo árabe equivalente al término castellano señor. Una vez que asume la Corona Sancho le designa Alférez Mayor y nuevamente se le otorga el calificativo de Campeador: “Vencedor de batallas”, al enfrentarse personalmente al navarro Jimeno Garcés y salir victorioso del combate y además por sus victorias castellanas contra el reino pamplonés en las disputas habidas con los efectivos de esa monarquía en la franja fronteriza.
Respecto al tema del destierro, el nexo de unión de vasallaje que vinculó al Cid con Alfonso VI fue roto como consecuencia de la ya mencionada “ira regia”, y que se produjo por las razones que ya hemos expuesto, lo que obligó a don Rodrigo a emprender el camino del exilio, acompañado de sus fieles: Álvar Hañez, Féles Muñoz, Pedro Bermúdez, Alvar Álvarez, Muño Gustioz yAlvar Salvadóres, además de otros que figuran ya como personajes míticos en esta “epopeya” , como analiza Valdeavellano30. Esos leales tenían como opción prestarle apoyo en su ostracismo o servir a otro señor “que le faga bien” , según el Fuero Viejo de Castilla. En esa ruta que realiza el Cid la provincia de Burgos está jalonada de puntos de acampada de nuestro héroe que acompañado por sus mesnadas y adeptos dejó su huella indeleble endiversos y bellos parajes, así como en varias localidades de la comarca, enclaves que fueron testigos de su paso en dirección a otros emplazamientos en donde don Rodrigo combatió, lideró y estuvo al servicio de otros señores ya fueran cristianos o moros. Pocos protagonistas han despertado ese interés por sus gestas en la Península en el transcurso de su historia. El nombre del Cid puede asociarse a otras hazañas que protagonizaron otros legendarios guerreros como Viriato, el Gran Capitán (Gonzalo Fernández de Córdoba), Juan Martín Díez “El Empecinado”, el Cura Merino, ( lider guerrillero que combatió al enemigo galo en las provincias de Burgos y Soria durante la guerra de la Independencia de 1808. Los restos de Jerónimo Merino se hallan enterrados en Lerma)- Agustina de Aragón y tantos otros que en épocas distintas realizaron proezas bélicas, dignas de admiración glosadas en la literatura hispana por diversos escritores.
Cuatro fueron los puntos según los investigadores en la provincia burgalesa que constituyen los lugares emblemáticos del Cid en ese itinerario camino del destierro32: Vivar del Cid, de donde parte su comitiva. La ciudad de Burgos en donde existen tantos vestigios que atestiguan su presencia. El Monasterio de San Pedro de Cardeña vinculado al Cid en donde hallaron cobijo doña Jimena y sus dos hijas, lugar seguro en el que la ira regia del soberano no tenía efectos. Finalmente el cuarto emplazamiento fue Spinaz de Can, donde parece ser que los expertossituan Pinarejos, en cuya zona se celebra actualmente la romería dela Virgen de Pinarejos con ocasión de las fiestas patronales de Arauzo de Miel. En ese sentido, existen dos distintivos que recuerdan el paso del Cid en la pradera cercana a la ermita de la Virgen y en Arandilla en Huerta del Rey.
Por otra parte,33 a medida que paulatinamente se llevaba a cabo la repoblación y se ocupaban y creaban aldeas, pueblos y ciudades la organización del trabajo se hizo mas compleja pasándose a una especialización laboral. También fue insuficiente la población para llevar a cabo la ocupación de los territorios, llegándose a tener que fomentar porAlfonso VI el hecho de que inmigrantes extranjeros acudieran a nuestro país como alemanes, ingleses, bretones, gascones, normandos etc.para coadyuvar a esatarea de la repoblación. La organización de lasciudades, igualmente, se hizo mas dificultosa y se comenzaron a promulgar fueros para regular la vida local. También se clasificaron aquellas según su procedencia y antigüedad. Así se denominaron “civitas” a las ciudades creadas durante la Roma clásica; “castros” a lasnacidas con ocasión de su ocupación por habitantes aborígenes; “burgos” a las pobladas por gentes de fuera con objeto de contribuir a la repoblación auspiciada por el monarca y “villa” a las que no ostentaban privilegio o favor alguno.
Fue precisamente el padre de Fernán González, el conde Gonzalo Fernández, de la familia de los Lara, el que puso los cimientos para que su hijo, considerado, como ya hemos reseñado, el artífice e impulsor de la Castilla independiente, pudiera efectuar su hábil e inteligente política. Hasta entonces los condes erancontrolados por la monarquía leonesa y estaban sujetos a la jurisdicción de ese reino. Esa efectiva dependencia y sumisión de los condes no planteabaproblemas al soberano de León, facilitadas por las disidencias de los propios condesque sucesivamente nombrabael rey de León
Ramón Peralta34 analizacon un certero planteamiento el nacimiento y la peculiaridad de Castilla, y también otros aspectos como los relativos al idioma castellano, la organización social y política de la región: primero como condado y posteriormente como reino. Señala como los grupos étnicos que inician la formación o génesisde Castilla fueron los cántabros junto a los várdulos y autrigones y en menor grado los vascones y en segundo lugar los hispano-godos, originarios de aquellas tierras de las que se apropiaron los musulmanes cuando invadieronla zona del Duero. La aportación de Cantabria fue tan relevante que llegó a equipararse en sus comienzos a la Castilla originaria.
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